¿Tu coche pierde aceite? Te contamos cómo solucionarlo

02.04.2025


La pérdida de aceite es una de las averías más comunes en un coche, especialmente cuando no se realiza un mantenimiento adecuado.

Los coches con más de 100.000 kilómetros son más propensos a sufrir este problema debido al desgaste de piezas como la junta de culata. Si no se soluciona a tiempo, puede comprometer la vida útil de varios componentes del motor. ¡Descubre las señales que te ayudarán a identificar este problema!

Síntomas de que el coche pierde aceite

Identificar a tiempo los síntomas de pérdida de aceite puede prevenir daños graves en el motor de tu vehículo. Un indicador habitual es encontrar manchas oscuras o charcos debajo del coche parado. Estas manchas suelen ser de color negro oscuro en motores diésel o de tono pardo similar a la miel en los de gasolina. Para verificar si realmente es aceite, toca el líquido: si es viscoso y grasiento, estamos ante una fuga de aceite.


Otra señal inequívoca es la disminución rápida del nivel de aceite. Revisa periódicamente la varilla medidora; si notas que el nivel desciende constantemente por debajo del mínimo, existe una fuga. Este paso te ayudará a hacerte una idea de la gravedad del problema. Cuando el nivel está por debajo del mínimo, la avería se considera grave y no debes conducir el vehículo.


Por otra parte, el humo azul saliendo del tubo de escape es un síntoma alarmante. Este humo indica que el aceite está entrando en la cámara de combustión y puede provocar daños severos si no se soluciona pronto. Junto con esta señal, el olor característico a aceite quemado sugiere que el lubricante está goteando sobre componentes calientes del motor.


Además, presta atención al testigo de aceite en el tablero. Si se enciende en amarillo, advierte sobre un nivel bajo que debe revisarse. Si aparece en rojo o parpadea, indica un peligro inminente que requiere detener el vehículo inmediatamente. Cuando este testigo se activa solo en las curvas, probablemente el nivel de aceite esté ligeramente bajo.


Vigila también si el motor se sobrecalienta rápidamente mientras conduces. Este síntoma significa que la fuga ya está afectando gran parte de la maquinaria. Por último, los ruidos anormales del motor aparecen cuando la falta de lubricación adecuada genera fricción entre componentes.


Conducir con el aceite por debajo del límite recomendado es muy peligroso y puede ocasionar daños irreversibles en el motor.

¿Por qué mi coche pierde aceite?

síntomas de que el coche pierde aceite

Las fugas de aceite son un problema muy común que todo conductor puede enfrentar tarde o temprano. Entender las causas te ayudará a solucionarlo rápidamente o incluso a prevenirlo.

Causas principales de la pérdida de aceite

La pérdida de aceite puede originarse por diversas razones, desde piezas desgastadas hasta daños externos. Una de las causas más frecuentes y menos graves es el tornillo de vaciado del cárter mal ajustado o forzado excesivamente durante el último cambio de aceite. Afortunadamente, esta situación se resuelve fácilmente ajustando o reemplazando el tornillo.


Otra causa común son las juntas y sellos desgastados. Con el tiempo, estos componentes pierden su elasticidad y durabilidad, permitiendo que el aceite se escape. Este problema suele deberse a la dilatación que sufren los motores con el uso y el paso del tiempo. Las juntas de la tapa de balancines o del tapón de llenado son propensas a desarrollar holguras.


Por otra parte, un nivel excesivo de aceite también puede provocar fugas. Cuando el aceite rebosa, salpica los cilindros, se quema y termina lleno de impurezas que se depositan en la cámara de combustión. En estos casos, el humo que sale del tubo de escape adquiere un color azulado característico.


Los daños mecánicos representan otro origen habitual de fugas. Si el coche pierde más de algunas gotas diarias, posiblemente se haya roto un manguito. Si el goteo es persistente, podría deberse a una fisura en el cárter. Estas fisuras suelen provocarse por golpes en la parte inferior del vehículo.


La junta de culata dañada causa que el líquido refrigerante se mezcle con el aceite. Esto causaría una pérdida de aceite progresiva. Asimismo, el turbocompresor averiado es frecuentemente responsable de fugas, especialmente a partir de aproximadamente 250.000 kilómetros.


Finalmente, un filtro de aceite mal instalado o defectuoso y la calidad deficiente del aceite también pueden causar este problema, acortando la vida útil de los componentes del motor y generando fugas prematuras.


Ante la duda, te recomendamos consultar esta guía sobre cómo elegir el tipo de aceite para tu coche, donde encontrarás información para evitar problemas relacionados con el aceite del coche.

Soluciones efectivas para la fuga de aceite

Si detectes una fuga de aceite en tu coche, puedes tomar varias medidas en función de la gravedad del problema:


Si la fuga es pequeña, puedes usar un sellador de aceite. Esta es una solución rápida y no muy cara ya que estos productos cuestan menos de 20 euros y ayudan a recuperar la elasticidad de las juntas y sellos del motor. Usarlos es fácil: simplemente vierte el líquido en el depósito de aceite y deja el motor encendido hasta que se caliente. Un envase de 300 mililitros alcanza para un depósito de 5 litros, pero ten en cuenta que el efecto tarda en notarse, necesitas entre 600 y 800 kilómetros para asegurarte de que está sellado completamente. Además de tapar pequeñas perforaciones, estos selladores también reducen los ruidos del motor, regeneran las juntas de caucho y plástico y disminuyen el consumo de aceite.


Para fugas más serias o persistentes, lo mejor es ir a un taller mecánico. Un profesional te dirá de dónde viene el problema exactamente y te dará la solución más adecuada. Si la fuga es del cárter, muchas veces basta con apretar un tornillo o cambiar una arandela. Si es del turbo y este ya tiene unos 250.000 kilómetros, probablemente sea por desgaste de los sellos.


Si decides arreglar la fuga tú mismo, sigue estos pasos:

  1. Levanta el coche para poder acceder a la parte de abajo.
  2. Encuentra el lugar exacto de la fuga.
  3. Limpia bien esa área y cambia las juntas o sellos dañados.
  4. Revisa cómo está el aceite y el filtro.
  5. Si es necesario, cambia completamente la pieza que esté averiada.

Recuerda que prevenir es siempre la mejor solución. Revisa el nivel de aceite regularmente y utiliza siempre lubricantes de buena calidad adecuados para tu coche. Esto alargará la vida de las juntas y sellos. También, mantener limpios los sistemas de aceite, combustible y refrigeración siguiendo las recomendaciones ayudará mucho a prevenir fugas.


Ten en cuenta que lidiar con una fuga de aceite, por más pequeña que sea, puede ser arriesgado. El aceite es inflamable y podría causar un incendio, además de desgastar prematuramente sellos y mangueras. Así que no te tomes este problema a la ligera, ya que podría acarrear reparaciones mucho más costosas.


Consecuencias de ignorar una fuga de aceite

el coche pierde aceite

Ignorar una fuga de aceite puede tener graves consecuencias para tu vehículo.

  • Desgaste de piezas: La falta de lubricación genera fricción excesiva, dañando componentes como el árbol de levas, cigüeñal y pistones.
  • Sobrecalentamiento: Un motor con poco aceite alcanza temperaturas más altas, lo que puede provocar fallos graves.
  • Peligro de incendio: El aceite puede incendiarse al entrar en contacto con componentes calientes.
  • Daños en otros sistemas: El aceite acumulado puede dañar mangueras, cables y sellos de goma.
  • Impacto ambiental: El aceite derramado contamina y puede causar deslizamientos en la vía pública, lo que además podría resultar en multas.

Cómo prevenir la pérdida de aceite

El mantenimiento preventivo es clave para evitar fugas de aceite:

  • Cambio regular de aceite y filtros: Sigue las especificaciones del fabricante y utiliza lubricantes de calidad.
  • Inspecciones periódicas: Revisa juntas, sellos y el sistema de refrigeración con un profesional.
  • Revisiones visuales: Observa si hay manchas de aceite en el lugar donde aparcas.
  • Conducción suave: Evita aceleraciones bruscas y frenadas repentinas que puedan dañar el motor.
coche pierde aceite

Síntomas de que el coche pierde aceite

Las fugas de aceite son un problema serio que necesitas solucionar para mantener tu coche en buen estado. Desde pequeñas goteras hasta fugas importantes, cada problema necesita una solución específica según su gravedad.


Detectar una fuga a tiempo, fijándote en los síntomas comunes, y llevar un mantenimiento preventivo regular son clave para evitar reparaciones caras en el motor. Aunque el coste de las reparaciones puede oscilar entre 50 y 2.500 euros, es mucho menos que lo que podrías gastar si dejas el problema sin resolver.


La durabilidad de tu motor depende del cuidado que le des. Así que no te saltes las revisiones periódicas, usa siempre un aceite de buena calidad que sea el adecuado para tu vehículo y presta atención a cualquier indicio de problema. Mantener este nivel de atención te ayudará a mantener tu coche en buen estado y te asegurará una conducción segura. Recuerda que es importante solucionar las fugas que pueda tener tu coche para poder pasar la ITV.


Preguntas más frecuentes

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